Gestiona tu ANSIEDAD cuando no llegan los CLIENTES

“Ya no sé qué más hacer para que me vengan los clientes”.

No sabemos si es una frase que has susurrado alguna vez, pero en nuestro caso te podemos asegurar que sí, y no sólo en una ocasión, sino en muchísimas.

A pesar de esa imagen de hierro como emprendedores de éxito que muchos solemos mostrar, todos los que hemos iniciado nuestro negocio hemos sufrido baches y despropósitos de forma generalizada.

Nosotros tampoco somos la excepción: hemos besado el suelo varias veces a lo largo del camino. Y te lo creas o no, es muy probable que lo sigamos haciendo en un futuro.

El primer varapalo importante se produjo poco después de realizar nuestros primeros pasos como emprendedores del desarrollo personal.

Nos pasamos meses desarrollando servicios distintos para intentar enamorar a todos nuestros clientes, pero al final siempre nos llamaban para el mismo: neuroproductividad para equipos de trabajo.

Invertimos muchísimo esfuerzo desarrollando multitud de propuestas de lo más generalistas: desde selección de todo tipo de perfiles hasta talleres de liderazgo, pasando por cursos de LinkedIn para captar clientes. Incluso añadimos sesiones prácticas de minimalismo para emprendedores. En definitiva, un coctel explosivo de servicios que no tenía ni pies ni cabeza.

El tiempo dedicado no sólo no nos generó ningún fruto, sino que además dejamos de invertir en promocionar lo que mejor sabíamos hacer (neuroproductividad).

“Una de las cosas que peor vivimos era la sensación de poco progreso. Como estábamos haciendo tantas cosas a la vez y además no generaban ningún tipo de retorno, teníamos la impresión de que no avanzábamos hacia una meta clara. Esta falta de rumbo se colmó de impotencia y frustración”.

Está claro que no tener clientes en un momento determinado no es el fin del mundo, pero cuando estás inmerso en un proceso parecido tienes la sensación de que no tienes las herramientas suficientes como para escapar de este calvario. 

En este artículo nos gustaría darte algunas de las claves que nosotros solemos tener en cuenta cuando la escasez aprieta, justo en ese momento en el que parece ya todo está perdido. Incluso en ese mismo instante que crees que todo lo que haces no tiene sentido, siempre hay un pequeño espacio para seguir creyendo en la prosperidad de tu negocio.

 

1# TU ESTADO ACTUAL ES TOTALMENTE TRANSITORIO

Aunque creas que en este preciso momento el mundo se ha empeñado en hacerte desaparecer como profesional del desarrollo personal, la falta de clientes es sólo una sensación creada por tu mente.

Sí, sí, es totalmente mental. A pesar de que tengas cifras en la mano que den fe de la escasa cantidad de ingresos que recibes, cuando estás ansioso para volver a generar ingresos, tu entorno percibe que estás mendigando la atención de tus clientes potenciales.

Fíjate que la escasez es una actitud en cómo afrontas tu situación actual como emprendedor, pero en ningún lugar está escrito que los clientes te hayan dado la espalda. Eso lo has creado tú. Cuesta reconocerlo, es verdad, pero en el fondo esta actitud de necesidad favorece que los clientes decidan alejarse de ti.

Tampoco se trata de ser exageradamente optimista, faltaría más. Mentir e inventarse que todo va bien no nos ayuda, y además genera una falsa sensación de alivio que rápidamente se transforma en frustración.

La clave está en aceptar y reconocer que no tener clientes es una etapa habitual de un emprendedor. Sé que esta idea te puede resultar un contrasentido en sí misma, pero es la primera acción esencial para vivir en paz con los altibajos del emprendimiento.

Aceptar una situación no es lo mismo que resignarse. Aceptar lo que nos pasa es entender que no tener clientes nos da una excelente oportunidad para experimentar nuevos métodos y seguir aprendiendo. Eso sí, y antes de que te vuelvas loco probando cualquier tipo de estrategia, debes incorporar en tu esquema mental que la ausencia de clientes es una fase más de tu negocio como emprendedor del desarrollo personal. 

 

2# TODAVÍA HAY MUCHA RESISTENCIA DENTRO DE LA PALABRA DESARROLLO PERSONAL

Hay muchísimos motivos por las cuales tus clientes potenciales no te están comprando. Ahora podríamos enumerarlos todos en una lista infinita, pero en este punto nos centraremos en la “resistencia” que suele tener asociada la palabra desarrollo personal.

Hasta no hace mucho, todo lo que estaba acompañado del concepto crecimiento personal tenía un público más bien reducido. Hay personas que lo veían (y lo siguen viendo) como algo místico y sin ningún tipo de fundamento, como si de una secta extraña se tratara.

No ha sido hasta hace relativamente poco que el aumento del desarrollo personal ha sido exponencial. Una de las razones principales es que la ciencia ha empezado a relacionar todos aquellos conceptos de “chamanes”, y les ha puesto unos resultados científicos detrás con la máxima rigurosidad. Esta ha sido, sin duda, una de las claves más potentes que han conseguido que el desarrollo personal sea visto con otros ojos.

“Un ejemplo claro podría ser el Mindfulness. Si antes ya existía multitud de bibliografía sobre atención plena y meditación, no fue hasta que la ciencia estudió todos sus beneficios que volvió a estar de moda. Pocas personas niegan que el Mindfulness tenga grandes beneficios para quien lo practica, ya que hay muchísima literatura científica que lo avala. Además, hoy en día hay muchos seguidores que practican esta filosofía de vida, por lo que su difusión está más consolidada que nunca”.

Otra de las razones principales ha sido la promoción de contenido relacionado con el desarrollo personal. Aquí han contribuido muchos blogs, webs, periódicos, conferencias, talleres… que han hecho que haya más información que nunca sobre estas temáticas.

Este es precisamente uno de nuestros objetivos con Reconcíliate con tu Vida, ya que entendemos que cualquier contenido que dignifique el desarrollo personal, nos ayudará a generar confianza con los lectores que tienen ciertos reparos con este tipo de temáticas.

Por eso apostamos totalmente por el diseño de una estrategia de contenidos que impacte, que sea capaz de llegar al número más alto de personas y que haga reflexionar a todos los que tengan la ocasión de leer las publicaciones.

 

3# SIGUE PRACTICANDO A PESAR DE TODO

Es fácil pensar en tirar la toalla cuando las oportunidades no se presentan. Nuestros vaivenes emocionales hacen que a veces seamos muy duros con nosotros mismos, en vez de pensar en alternativas de mejora en nuestro proyecto de desarrollo personal.

A pesar de haberlo pensando en más de una ocasión, nunca hemos optado por rebajar nuestros precios para captar clientes a toda costa. Hemos creído siempre que nuestros precios son una característica inmutable de nuestra marca personal, por lo que cuando no hemos tenido clientes hemos mantenido las mismas tarifas de nuestros servicios.

Ahora bien, para sentir que tu negocio sigue funcionado y que no estás perdiendo fuelle, hay que practicar como sea los servicios que estás ofertando. No sólo te lo agradecerá tu autoestima, sino que además podrás seguir mejorando la calidad de tu propio servicio.

Ante situaciones de escasez, nosotros decidimos adoptar la siguiente estrategia: dentro de las personas que son clientes potenciales, ofrecíamos un servicio gratuito reducido para ayudarles en un tema concreto que pudieran necesitar. Fíjate que hemos usado la palabra “gratis” y no palabra “precio reducido”.

Si el servicio habitual suele durar 3-4 horas, en este caso acotábamos la sesión a 35-45 minutos y nos centrábamos en un tema que le pudiera resultar especialmente interesante a la persona seleccionada.

Estas consultorías gratis tenían varios objetivos en mente, pero básicamente se podrían resumir en los siguientes 3:

-Sigues practicando tu servicio aunque no tengas clientes, y es una excelente oportunidad para recibir feedback por parte de un cliente potencial.

-Sueles obtener una recomendación de la persona a la cual has ayudado, por lo que seguro que te será muy útil para poder vender tu servicio a otros clientes potenciales.

-Te sientes activo aunque no estés facturando, ya que estás haciendo el trabajo que te gusta y estás ayudando a otras personas de tu red.

Es evidente que dar estas consultorías gratuitas sólo es una actividad temporal, pero te servirá para volver a creer en tu negocio y darte fuerzas para continuar. No se trata de un simple acto de altruismo, sino de una manera de reafirmarte que sigues más vivo que nunca con tu proyecto sobre desarrollo personal.

¡Ahora es tu turno! ¿Cómo sueles actuar cuando hay una temporada en la que no tienes casi clientes? ¿Qué te suele pasar por la mente cuando ya hace más de un mes que no recibes ningún mensaje por parte de un cliente potencial? Nos encantará que nos compartas tu experiencia, escríbenos más abajo en la sección de comentarios.

¡Un abrazo conciliador!

Cómo crear el MEJOR POST DEL MUNDO en LinkedIn

Si decides EMPRENDER, debes convivir con el MIEDO a perder