El MOMENTO ideal para EMPEZAR tu carrera como EMPRENDEDOR del desarrollo personal

No paras de buscar el instante perfecto en el que iniciar tu andadura como emprendedor del desarrollo personal.

Por eso, te pasas los días devorando artículos de otros emprendedores, para conocer en qué circunstancias exactas se deciden a dar el paso definitivo.

Sigues insistiendo, pero el momento revelador no aparece.

Te repites a ti mismo una y otra vez:

  • No domino al 100% la temática, debo aprender mucho más antes de empezar
  • Emprender en este sector está hecho para otras personas más “fuertes”
  • Me falta dinero para invertir, con lo que tengo no puedo empezar

Este parloteo mental te persigue hasta en tus sueños más profundos, y cada vez te cuesta más ver con claridad el momento en el que iniciar tu negocio relacionado con el desarrollo personal.

La paradoja de este asunto es que, aunque tú ya lo sepas perfectamente, te dejas dominar por una emoción de miedo “irracional” que te paraliza por completo.

Muy probablemente te hayas encontrado en la siguiente situación:

“Hoy estás profundamente satisfecho. Aunque tú no eres una persona que suela dar soluciones directas en tus terapias, has comprobado que tu último paciente tuvo una revelación fascinante gracias a una de tus aportaciones: dejó de sentir miedo cada vez que salía a la calle. Sabes que, cambios como este, son lo que hacen grande a tu profesión”.

Pero a pesar de que tú mismo lo has comprobado en tus propias carnes, todavía no te lo terminas de creer.

Sabes que el miedo te lo auto-generas tú, pero aun así te escudas para no empezar a creer en tu negocio dentro del sector del desarrollo personal.

MATA SUAVEMENTE CADA UNA DE TUS CREENCIAS LIMITANTES

No dominas al 100% tu temática

Seguimos comparándonos con los mejores del mundo a la hora de valorar nuestro trabajo, y por este motivo siempre creemos que estamos muy lejos de la excelencia.

Déjate de comparar con los mejores de tu ámbito, y céntrate en aquello en lo que tú puedes aportar a tus clientes potenciales.

Claro que puedes aprender del resto de grandes profesionales, faltaría más, pero para nada su expertise tiene que ser el freno que paralice tu andadura en el emprendimiento.  

Fíjate que tu experiencia ya tiene valor para muchas personas, puesto que tus vivencias tienen un toque especial que sólo tú puedes compartir. Eso ya te hace único e irrepetible.

Algunos consejos para tener en cuenta:

  • Ya sabes más de lo que te imaginas: tienes que enfocarte en las personas que realmente puedes ayudar y, aunque no lo creas, éstas suponen más del 90% de los mortales.

Es muy probable que la gran mayoría de tus clientes potenciales no hayan leído ni un solo libro sobre tu temática, por lo que tu conocimiento en este ámbito ya es mucho más elevado que el resto.

  • Tu objetivo no es ayudar a los “gurús”: es habitual que al principio pienses que tienes que estar en el mismo nivel que los maestros de tu sector, pero reflexiona un poco.

Tu nuevo proyecto tiene como objetivo ayudar a que las personas se sientan mejor con ellas mismas. Estas personas no tienen por qué incluir a los “capos” de tu sector, sino a las personas que se sientan identificadas con tu historia personal y que tú puedas echarles una mano en su trayectoria vital.

  • No pretendas quemar etapas profesionales tan rápido: aunque ahora creas que no tienes los conocimientos para convertirte en un profesional fuera de serie en el desarrollo personal, más adelante adquirirás una experiencia que te servirá para ayudar a un tipo de público con el que ahora te costaría más.

En cada etapa profesional van cambiando tus prioridades, y también lo hace tu propio proyecto y las personas con las que colaboras.

 

Sólo pueden emprender las personas entrenadas para ello

Como persona interesada en el desarrollo personal, sabrás que la gran mayoría de las habilidades que tenemos se aprenden. Puede ser o no que algunas sean innatas, pero la gran mayoría pueden ser mejoradas a lo largo de nuestra vida.

Lo mismo pasa con nuestra capacidad de emprender: aunque en un principio creas que esto no está hecho para ti, pronto verás que el emprendiendo es una actitud que se puede fortalecer como un músculo.

Recomendaciones prácticas:

  • El mejor momento de otro emprendedor no es el tuyo: la experiencia de otro profesional como tú es sólo eso, una experiencia personal e individual. Tu vida tiene sus particularidades, por lo que seguro que tú sabrás mejor que nadie cuándo es el mejor instante para empezar tu negocio.

Por mucho que nosotros te expliquemos lo que hicimos en nuestro caso, no significa que debas seguir al pie de la letra nuestra historia personal. Tómatelo como una anécdota, sin más.

  • Emprender tiene que ver con tu relación con la incertidumbre: si buscas un paso a paso ordenado y claro sobre cómo emprender, es muy probable que te lleves un chasco de los grandes. Si comprendes que la incertidumbre es un elemento que forma parte del juego en tu nueva etapa como emprendedor, te relacionarás con ella de una manera más abierta y menos temerosa.

No tengo dinero para empezar a emprender

Esta frase es una excusa muy común para cualquiera que quiera emprender su propio negocio. Y lo peor de todo es que no estarás exento de razón: no tener dinero dificulta (y mucho) el crecimiento de tu nueva aventura profesional.

El problema con el dinero tiene que ver con la ansiedad que te generas (consciente o inconscientemente) al saber que no estás facturando nada en este mismo momento.

Por eso es importante empezar tu negocio con unas ciertas garantías, es decir, que dispongas de un “colchón económico” previo para afrontar los gastos iniciales y llevar mejor la posible sequía de clientes que puedes tener al principio.

Algunas ideas básicas que nos hemos encontrado por el camino son las siguientes:

  • Evita emprender por necesidad: si empezar tu propio negocio es una obligación por temas económicos, entonces sería preferible que buscaras otra opción más simple. Sin darte cuenta, estarás comunicando que estás desesperado, los clientes se alejarán y te costará horrores creer en lo que estás haciendo.

Si decides emprender, que sea de verdad porque te apasiona lo que haces. Como diría el gran Sergio Fernández, emprender es poner tu talento al servicio de los demás.

  • Haz de tu trabajo previo una oportunidad para emprender: si tienes la posibilidad de recibir un subsidio o capitalizar la totalidad de lo que te corresponde por desempleo, procura hacerlo coincidir con el inicio de tu nueva andadura como emprendedor.

No sólo te permitirá no tener que recurrir a tus ahorros, sino que además podrás invertir en formación para desarrollarte profesionalmente y que tu negocio crezca más rápido.

  • Sé consciente de que es muy probable que los primeros meses no factures mucho dinero: sí, puede parecer una gran obviedad, pero a veces perdemos de vista que estamos empezando.

Llevamos 2 meses y ya queremos facturar mucho dinero, cuando sentar las bases de un negocio es una aventura mucho más compleja. Aceptar este punto te ayudará a vivir más tranquilo y con menos ansiedad.

¡Ahora es tu turno! ¿Cuál crees que será el mejor momento para lanzarte y emprender tu negocio en el sector del desarrollo personal? ¿Lo has hecho ya? ¡Déjanos tus comentarios más abajo para poder ayudarte!

¡Un abrazo conciliador!

El BLOQUEO Nº1 como EMPRENDEDOR del desarrollo personal