Cómo preparar una ENTREVISTA en TV para aumentar tu VISIBILIDAD

Hoy traigo un tema algo diferente a lo habitualmente escribimos en el blog.

Si te das una vuelta rápida por la red, verás que existen una infinidad de artículos que hablan sobre cómo preparar una entrevista de trabajo. En este última enlace verás toda la información que existe en LinkedIn sobre esta temática. 

Sin ningún tipo de ánimo de quejarme de ello, mi idea para este post es hablarte sobre la preparación de otra clase de entrevistas: las de televisión (TV).

En este caso me centraré en el papel de la persona entrevistada, con el objetivo de compartir contigo mis recomendaciones sobre cómo puedes sacar el máximo partido cuando te hagan tu próxima entrevista sobre Desarrollo Personal.

Para que podamos ilustrar mejor este post, me gustaría hablarte sobre una entrevista que me realizaron en la TV líder de Nicaragua, VOSTV, donde hablé con Cristyana Somarriba sobre Neuroproductividad.

No te negaré que mi papel como entrevistado tiene todavía mucho que mejorar, pero me gustaría tomar este vídeo como referencia para observar algunos detalles interesantes a lo largo de la publicación.

Entrevista con Cristyana Somarriba sobre "Neuroproductividad" en la TV líder en Nicaragua, VOSTV. 

Yendo directamente al grano, te presento mis 6 recomendaciones prácticas para que tu próxima entrevista en TV sea todo un éxito:

1# EL ARTE DE LA PREPARACIÓN EMPIEZA POR LA NO PREPARACIÓN

Sé que es un título algo extraño, prometo explicártelo lo mejor posible.

Las cámaras de televisión tienen un poder mágico, y es que rápidamente detecta tu exceso de preparación.

Estos elementos son los que se perciben por parte de la audiencia cuando vas demasiado preparado para una entrevista de TV:

  • Te lo has estudiado tanto que tu entrevista parece un examen de memoria
  • Estás pensando tanto en lo que tienes que decir que te olvidas del público
  • Quieres impresionar tanto al público que sólo “sacas ego” por la boca
  • Te preguntan algo distinto y te quedas bloqueado porque no estaba en el guion
  • Se te nota nervioso porque estás pensando todo el rato en lo que debes decir

En definitiva, el exceso de preparación es el paraíso perfecto para pasar un mal rato mientras eres entrevistado.

Con eso no me gustaría decirte que no te prepares en absoluto la próxima entrevista que te van a hacer, pero como mínimo procura que no se note en exceso.

Tú ya sabes muchísimo de tu tema (¿acaso lo dudas?), y podría ser que incluso hayas acordado algunas preguntas con el entrevistador/a. Quedarte en blanco es algo muy remoto que no debería ocurrir, por lo que la audiencia te agradecerá si ve tu versión más natural en pantalla.

En el caso de la entrevista que te he compartido, te comento que en un inicio la quise preparar un poco (bastante). El problema fue que tuve muchos vuelos de por medio y finalmente me fue prácticamente imposible dedicarle tiempo a prepararla.

Debo confesarte que estas condiciones externas fueron un gran remedio para mi confeso perfeccionismo ya que, si hubiera tenido más tiempo, estoy convencido de que le hubiera dedico más horas a prepararla. 

El exceso de PREPARACIÓN, es el paraíso de la INACCIÓN

2# NO TE CENTRES EXCLUSIVAMENTE EN TU TEMÁTICA

Aunque si bien es cierto que el lema “he venido a hablar de mi libro” ha causado mucho furor durante estos últimos años, en las entrevistas de televisión tienes que estar abierto a poder hablar sobre otros temas con naturalidad.

Es normal que el canal de TV en cuestión esté buscando los mejores índices de audiencia posibles, por lo que siempre intentará buscar comparaciones entre tu temática concreta y otra diferente que sea asequible para todos los públicos.

Por ese motivo, procura no poner ejemplos muy concretos en un sector determinado, sino todo lo contrario. La idea es que busques anécdotas y experiencias que sean extrapolables a todo tipo de públicos, sobre todo para que no perciban que estás hablando sobre un tema alienígena y totalmente desvinculado de su vida cotidiana.

Para ponerte un ejemplo más concreto y en relación con la entrevista que te mostré al principio, te diré que el concepto Neuroproductividad es un auténtico desconocido entre la gran mayoría de los mortales.

Por esta razón y con la intención de ensanchar un poco más el concepto, la idea fue poner ejemplos mundanos (empleo, alimentación, deporte…) para que todo el mundo entendiera la relación entre Neurociencia, Inteligencia Emocional y Gestión del Tiempo.

Si tuviera que hacerme alguna autocorrección, la próxima entrevista intentaría poner ejemplos todavía más factibles y concretos para que, todas aquellas personas que tengan la ocasión de ver la entrevista, puedan entender qué es y de qué manera les puede ayudar la Neuroproductividad en sus vidas.

 

3# LAS HISTORIAS VENDEN MÁS QUE LOS CONCEPTOS

La entrevista que te mostré estaba muy centrada en el concepto Neuroproductividad. Eso no es bueno ni malo per se, pero lo que está claro es que no tiene por qué interesar a todo el mundo (tampoco debería ser tu objetivo).

Es tarea del entrevistado y del entrevistador que el concepto se transforme en algo cotidiano, una conversación que todo el mundo pueda entender. En línea con el mismo argumento que el apartado anterior, las historias son excelentes hiladoras de conceptos para entender de qué se está hablando.

A nadie le tiene por qué interesar lo que es la Neuroproductividad, pero en cambio muchísimas personas pueden disfrutar de una buena historia que integre las bonanzas de este mismo concepto.

Esta es una de las cosas que más eché en falta en la entrevista, y no precisamente por parte de la entrevistadora, sino de yo mismo que no supe incorporar el poder de la historia dentro de la entrevista. ¡Está pendiente para la próxima!

Las historias pueden ser propias o ajenas, eso es lo de menos. Lo más importante es que tienen el poder de conectar emocionalmente con tu audiencia. Es verdad que se pueden sentir más o menos identificados, pero es que las historias son la manera óptima de mezclar entretenimiento con conocimiento.

A diferencia de la preparación que comenté en el primer apartado, las historias que podrías contar sí que las deberías llevar preparadas de antemano, de lo contrario te resultará particularmente complicado introducirlas en la entrevista.

 

4# NO DEJES QUE TU EGO HABLE POR TI

Admitámoslo desde el principio: una entrevista es el mejor masaje egocentrado que le pueden realizar a un profesional. Sea del sector que sea.

Dicho esto, hay personas que todavía llevan este masaje hasta límites insospechados. Si una entrevista ya suele ser una pequeña “veneración” hacia el entrevistado, encima sólo falta que la persona en cuestión traslade a la cámara todo su arsenal de pedantería.

Es cierto que cuando estás detrás de una cámara te puede salir tu versión más experta y gurú. La idea es que centres tu exposición en aportar valor a tu audiencia, y no en la gran cantidad de conceptos que eres capaz de comunicar. 

Está bien que uses algunos datos para indicar la tendencia de algún tema en concreto, aunque por mi parte te diría que es preferible que no los uses en exceso. Los números son fríos y no suelen siempre conectan con tu audiencia.

Los ejemplos personales también están bien si los usas con moderación, ya que hablar todo el rato de uno mismo puede llegar a ser cansino y (algo) repelente. Es verdad que hablar de uno mismo es la manera más honesta y real de expresarse, aunque a tu público le gustará que también le hables de personas distintas “por aquello de diversificar”.

En la entrevista intenté mezclar algún pequeño caso personal con otros casos de personas conocidas, aunque mi objetivo era sobre todo hablar de los problemas habituales que la Neuroproductividad puede solucionar.

Creo que en la entrevista podría haberme explayado en más ejemplos personales, es algo que también pretendo mejorar para mi próxima entrevista. No es que no me guste cómo salió en este sentido, pero para la próxima vez me gustaría también incorporar más ejemplos de otras personas.

El EGO es el primero que llega cuando se va la HUMANIDAD

5# LOS TITULARES SON TU MEJOR LEGADO

Si hay algo que nos moleste a los entrevistados es que concluyan y resuman la entrevista con un triste titular. Es verdad que una “frase final” puede pecar de simplista, pero hay que aceptar que en muchas ocasiones el periodismo funciona de esta manera.

En vez de lamentarnos y gritar desde el fondo de un pozo de negro, siempre es preferible buscar la parte positiva de este asunto. Los titulares tienen fuerza y se difunden más que las disertaciones bien desarrolladas. Te doy la razón si piensas que es un argumento que tal vez le resta intelectualidad a las entrevistas, pero tu público (a grandes rasgos) es amante de los grandes titulares. Asúmelo.

La parte práctica de este apartado es que pienses directamente en titulares, en vez de pensar en respuestas enrevesadas que enredan a los propios entrevistadores. Si tienes un titular en mente, es muy probable que tengas una respuesta mucho más clara y contundente que si te enrollas demasiado.

En el caso de la entrevista que nos ocupa, procuré en todo momento hablar con titulares, pero a veces me resultaba complicado no alagarme más de la cuenta. Siempre me pasaba por la cabeza que para el público todavía no estaba suficientemente claro, eso es una clara mala jugada de mi mente controladora.

Es normal que los nervios te traicionen durante una entrevista. No pasa nada. Muchas veces tratamos de anular estos nervios hablando más de la cuenta. Cuando uno se siente seguro, le resulta mucho más sencillo hablar con claridad. Como todo en la vida es cuestión de práctica, por lo que no te preocupes en absoluto si la primera no sale de forma deseada.

 

6# ACEPTA LA INTERRUPCIÓN COMO ALGO NATURAL

A pesar de que antes comenté que la entrevista suele ser un masaje egocentrado para el entrevistador, no hay que olvidar que delante tienes a otra persona.

Si bien el entrevistado no piensa en los tiempos de la entrevista para saber si todo avanza correctamente, el entrevistador tiene el cronómetro en su mente de forma constante.

Es verdad que a nadie le gusta que le interrumpan, pero en el mundo de la TV (y todavía más en los directos) es una práctica de lo más habitual. Hay un guion y se debe tratar de cumplir, por lo que no te incomodes si ves que no puedes finalizar una respuesta con el tiempo suficiente.

Es preferible que no te obsesiones si te cortan durante una entrevista, intenta seguir con la entrevista de forma normal. Personalmente creo que no es una buena idea retomar temas que ya han sido tocados, porque si no estarás toda la entrevista pensando en que no has dicho aquello que tenías en mente. Deja que la conversación fluya y abraza los nuevos temas que se te planteen.

En el caso de la entrevista que he venido comentando, sí que hubieron algunos cortes que impidieron que pudiera culminar la explicación de algunos temas. Para mí es un tema sin importancia, ya que después aparecieron otras conversaciones que también tenían mucho interés.

Tal vez si hubiera tratado de retomar alguna de las partes iniciales, hubiera estado pensando en toda la rabia acumulada por no haber expresado mi idea de la forma en la que yo quería. Todo un aprendizaje que me llevo para mi próxima entrevista.

¡Ahora es tu turno! ¿Cómo fue la última entrevista en televisión que te hicieron? ¿Qué consejos darías a las personas que van a ser entrevistadas por primera vez? ¿Cuáles serían las cosas que no deberías hacer en una entrevista en TV? Nos encantará que nos compartas tu experiencia, escríbenos más abajo en la sección de comentarios.

¡Un abrazo conciliador!

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